Las redes empresariales son cada vez más complejas. Ordenadores, teléfonos IP, impresoras, cámaras de seguridad, servidores, dispositivos IoT o equipos de visitantes pueden necesitar conectividad dentro de una misma organización. Sin embargo, que todos estén conectados no significa que deban compartir el mismo entorno ni tener acceso a los mismos recursos.
La segmentación de redes permite organizar la infraestructura empresarial en diferentes zonas y controlar cómo se comunican entre ellas. De esta forma, además de facilitar la gestión de la red, se añade una capa de protección que puede limitar el alcance de una incidencia de seguridad.
Para una empresa, por tanto, proteger la infraestructura no consiste únicamente en disponer de una buena conexión a internet o instalar un firewall. También es importante diseñar correctamente qué puede comunicarse con qué dentro de la propia red.
¿Qué es la segmentación de redes?
La segmentación de redes consiste en dividir una red informática en diferentes segmentos o zonas independientes, estableciendo qué usuarios y dispositivos forman parte de cada una y cómo pueden comunicarse entre sí.
Pensemos, por ejemplo, en una empresa donde conviven:
- Ordenadores de los trabajadores.
- Servidores y sistemas internos.
- Teléfonos IP.
- Cámaras de videovigilancia.
- Impresoras y otros dispositivos conectados.
- WiFi para clientes o visitantes.
Todos necesitan conectividad, pero no necesitan acceder a los mismos recursos. Un visitante conectado al WiFi, por ejemplo, puede necesitar acceso a internet, pero no debería poder comunicarse con los ordenadores de los empleados o los servidores de la organización.
La segmentación permite establecer esas separaciones y adaptar la red al funcionamiento real de cada empresa.
¿Qué problema existe cuando todos los dispositivos comparten la misma red?
Una red empresarial puede haber empezado siendo sencilla: unos pocos ordenadores, una impresora y un router. Sin embargo, a medida que una empresa crece, suele incorporar nuevos usuarios, equipos y servicios.
Si todo se añade sobre una misma red sin revisar su diseño, se puede terminar creando lo que habitualmente se conoce como una red plana: numerosos dispositivos comparten el mismo entorno y existe poca separación entre ellos.
Desde el punto de vista de la seguridad, esto puede aumentar el impacto de una incidencia.
Imaginemos que un dispositivo conectado resulta comprometido. Si puede comunicarse libremente con otros equipos, una amenaza podría intentar desplazarse desde ese primer dispositivo hacia otras partes de la infraestructura. Es lo que en ciberseguridad se conoce como movimiento lateral.
La segmentación busca precisamente limitar estas posibilidades. Si cada tipo de dispositivo se encuentra en una zona diferenciada y existen reglas que controlan las comunicaciones entre ellas, una incidencia tiene más dificultades para extenderse por toda la organización.
¿Cómo mejora la segmentación de redes la seguridad de una empresa?
Segmentar una red no evita por sí solo todos los incidentes de seguridad, pero sí ayuda a reducir la exposición y, especialmente, a limitar sus posibles consecuencias.
Limita el alcance de una incidencia
Una de sus principales ventajas es la capacidad de contener problemas.
Si una amenaza afecta a un determinado segmento, las restricciones existentes entre las distintas zonas pueden dificultar que llegue a otros sistemas de la empresa.
El objetivo es evitar que comprometer un dispositivo implique automáticamente poner en riesgo toda la infraestructura.
Permite controlar quién accede a cada recurso
No todos los empleados, departamentos o dispositivos necesitan acceder a los mismos sistemas.
La segmentación facilita establecer diferentes niveles de comunicación y acceso según las necesidades de cada entorno. Esto permite aplicar uno de los principios básicos de seguridad: conceder únicamente los accesos necesarios para desarrollar cada función.
Permite aislar dispositivos con necesidades diferentes
Una cámara de videovigilancia, una impresora conectada y un ordenador desde el que se accede a documentación sensible cumplen funciones completamente distintas.
Separar determinados tipos de dispositivos ayuda a evitar que todos compartan innecesariamente el mismo entorno y facilita aplicar medidas específicas en cada segmento.
Esto cobra especial importancia a medida que las empresas incorporan más dispositivos IoT y equipos permanentemente conectados.
Separa el WiFi de invitados de la red interna
Es uno de los ejemplos más fáciles de visualizar.
Ofrecer WiFi a clientes, proveedores o visitantes no debería implicar darles acceso a la misma red utilizada por los trabajadores.
Una infraestructura correctamente diseñada permite ofrecerles acceso a internet mientras mantiene separados los recursos internos de la empresa.
La segmentación es, por tanto, una de las diferentes medidas de seguridad informática para empresas que pueden utilizarse para proteger una infraestructura corporativa.
¿Qué partes de una red empresarial conviene separar?
No existe una estructura válida para todas las organizaciones. La segmentación debe responder al tamaño, actividad, dispositivos y necesidades de seguridad de cada empresa.
Sin embargo, existen algunos entornos que habitualmente conviene analizar por separado.
Equipos y puestos de trabajo
Los ordenadores utilizados diariamente por los trabajadores constituyen una parte fundamental de la infraestructura y pueden requerir diferentes niveles de acceso según departamentos, funciones o necesidades.
Servidores y sistemas críticos
Los sistemas que almacenan información relevante o soportan aplicaciones esenciales para la actividad empresarial requieren una protección especialmente cuidadosa.
Separarlos del tráfico que no necesita acceder a ellos ayuda a reducir su exposición.
Telefonía IP
Los teléfonos actuales pueden utilizar la misma infraestructura de datos que otros dispositivos de la empresa. Esto no significa que todo el tráfico tenga que gestionarse de la misma manera.
Una red correctamente diseñada puede separar y priorizar las comunicaciones de voz para favorecer tanto su seguridad como su funcionamiento.
Si quieres entender mejor la infraestructura que existe detrás de estas comunicaciones, puedes consultar nuestro artículo sobre qué es la tecnología IP y por qué está detrás de tu teléfono de empresa.
Cámaras, sensores y dispositivos IoT
Cada vez hay más dispositivos conectados dentro de las empresas: cámaras, controles de acceso, sensores, sistemas de climatización o equipos industriales.
Separarlos de los puestos de trabajo y otros sistemas críticos permite gestionar de forma más controlada qué comunicaciones necesitan realmente.
WiFi para clientes y visitantes
La red destinada a personas externas debería mantenerse separada de los recursos internos de la organización.
De esta forma, una empresa puede ofrecer conectividad a sus visitantes sin exponer innecesariamente sus sistemas corporativos.
Segmentar una red no significa simplemente crear varias redes WiFi
Uno de los errores habituales es pensar que disponer de diferentes nombres de WiFi significa necesariamente que la red está segmentada.
La verdadera segmentación implica que exista una separación efectiva del tráfico y unas reglas que determinen cómo pueden comunicarse los distintos segmentos.
Para ello pueden utilizarse tecnologías como las VLAN (Virtual Local Area Network), que permiten crear redes lógicas diferenciadas sobre una misma infraestructura física.
Lo importante para una empresa no es conocer cómo configurar técnicamente cada VLAN, sino comprender que el diseño de la red debe responder a unas necesidades concretas de acceso, funcionamiento y seguridad.
Por eso, antes de añadir soluciones de forma aislada, conviene analizar la infraestructura en su conjunto.
¿Tu red empresarial ha ido creciendo sin una planificación global?
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Segmentación, firewall y control de accesos trabajan juntos
La segmentación no sustituye al resto de herramientas de ciberseguridad. Funciona mejor cuando forma parte de una estrategia de protección por capas.
Cada elemento cumple una función diferente:
- La segmentación organiza y separa diferentes partes de la infraestructura.
- El firewall controla el tráfico según las reglas de seguridad establecidas.
- El control de accesos ayuda a determinar qué usuarios pueden acceder a determinados sistemas o recursos.
La combinación de estas medidas permite ejercer un mayor control sobre las comunicaciones que se producen dentro de la organización y reducir la exposición de los sistemas más sensibles.
¿Cómo saber si tu empresa debería revisar la segmentación de su red?
No es necesario esperar a sufrir una incidencia para revisar cómo está organizada una red empresarial.
Hay algunas situaciones que pueden indicar que la infraestructura necesita una revisión:
- La empresa ha aumentado considerablemente el número de empleados.
- Cada vez existen más dispositivos conectados.
- Se ofrece WiFi a clientes o visitantes.
- Se han incorporado cámaras, sensores o dispositivos IoT.
- Se utiliza telefonía IP.
- Existen servidores o sistemas especialmente sensibles.
- Han aparecido nuevas sedes, departamentos o formas de trabajar.
- La red ha ido creciendo mediante soluciones añadidas poco a poco, sin una planificación conjunta.
Una infraestructura que era suficiente para cinco trabajadores puede dejar de ser adecuada cuando existen treinta empleados y decenas de dispositivos conectados.
Por eso, el crecimiento de la empresa debería ir acompañado también de una revisión de su infraestructura tecnológica.
Una red empresarial segura empieza por un buen diseño
La seguridad de una empresa no depende únicamente de las herramientas que instala, sino también de cómo está diseñada su infraestructura.
Una red correctamente segmentada permite separar usuarios y dispositivos, controlar mejor las comunicaciones y reducir las posibilidades de que una incidencia afecte al conjunto de la organización.
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